De ilusos, cachivaches y artistas está plagada nuestra ciudad, llena de luces y espíritus inquietos, precisamente, esta infusión parece ser la materia prima de Wayo, errante cantautor que se enfrenta solitario al espectro con su única arma: su “Eléctrica Ciudad”, placa de reciente nacimiento, que promete llevarlo a la cúspide hasta lograr un corto circuito particular en su mundo, en medio de esos sueños, noches y dulces perversiones, que lo envuelven y lo empaquetan en este formato digital.
Wayo
Eléctrica Ciudad
Morrison (2006)
Wayo, pertenece quizás a esa generación de artistas que todavía
toman la emoción como bandera de guerra, que se alimentan en bares, de
noche y con (des)amores, que viven al filo de la melancolía
construyendo en cada canción, un episodio sin guión de su propia vida,
pues solo les vasta hallarse sin medida, para deslizarse con facilidad
sobre la estructura de sus melodías.
El debut, aquel disco
amarillo de canciones simples cargadas de pasiones y mucha locura, ya
es parte de la historia conocida, ahora el compositor presenta una
nueva carta, que en mi opinión, lo puede llegar a ubicar entre los
conocidos y re-conocidos de esta parte del planeta, pues si existe
Calamaro, Bunbury y Cerati, también asoma sus narices Wayo.
Empezaré
por hablar de la portada del álbum, que con mucha o poca imaginación,
solo utiliza su imagen para graficar el contenido del mismo, una
fotografía de Wayo en primer plano con rasgos callejeros y aspiraciones
glamorosas. El resto: a juicio del consumidor…
El material nos
brinda de manera global una sonoridad madura por parte de su autor, un
progreso latente en materia de composición, en donde, al parecer, el
recordado “Último Refugio”, regresó a la noche, al vértigo, a esa
oscuridad de donde pudo haber germinado “Ladyboy” o ”Artificial”,
temáticas envueltas en su laberinto, en el carrusel del archivo
emocional de Wayo, que también recuerda con idealismo “Cada Amanecer”
en esta “Eléctrica Ciudad”, sonetos que en mi dictamen particular,
traducen toda la esencia del artista y de esta obra en general, mención
aparte para “Déjame caer”, una melodía acariciadora, sensual e intima,
que se emparienta con “Nadie como tú”, perlas que fungen de “cerezas”
sobre la torta en esta entrega.
Luego de esto se muestran “Mi
estrella de TV” y la participación electrónica –muy de moda, por
cierto- del DJ nacional Rodrigo Lozano, logrando un “Artificial Mix”,
lo mismo ocurre con “Eléctrica Ciudad (proyecto Reverse), dos tracks
para mover los pies. A esta receta le sumamos la participación de
“Wicho” García y Manolo Barrios (MDC) en los coros de “Adicto a ti” y
“Oración”. Y para que esto no parezca una “bonita reseña”, ya está
dicho entonces. La placa ha sido producida por el talentoso José
“Pollo” Inoñan, está en la calle y recomiendo comprarlo antes que se
agote… ¡Visita ya! www.wayosite.com
suena muy bien sigan asi ....................